Título original: The Knitting Circle 2007
Traducción: Montse Batista
Editorial: Booket
Páginas: 374
A través del punto, un heterogéneo grupo de mujeres descubrirá la esencia de lo pequeño, aprenderán a disfrutar de la sencillez de un ovillo de lana y unas agujas.
Hace unos meses me dio por aprender a hacer ganchillo. Yo sola. Busqué blogs de patrones, aprendí a coger el ganchillo, con vídeos y más vídeos de YouTube terminé mi primera labor: un conejo de largas orejas grises. Y así me enamoré del crochet. Desde entonces no paro de tejer y tejer. Alterno libros y crochet, dejándome los ojos por partida doble. E igual que tengo una larga lista de libros pendientes, ahora también tengo muchos proyectos de punto en mi cabeza.
Nadie lo entiende, ni yo misma sé porqué me gusta tanto. Pero resulta que, el punto apareció en mi vida, y después, esta novela. Y aunque pasé por encima de esta portada unas cuantas veces, y dije para mí "tengo que leer éste", me lo llevé hace unos días sin saber muy bien de qué iba, más allá de las lanas y agujas.
Y trata sobre el dolor de la pérdida. Sobre el intransferible proceso del duelo, y cómo el punto se hace un hueco en la vida de los distintos personajes, ocupando un papel silencioso e inadvertido. Un peculiar grupo de apoyo llamado el Círculo del punto pasará a formar parte de su rutina, actuando poco a poco, con delicadeza, en cada uno de sus nudos.
"- Lo que te hace falta es aprender a hacer punto. La calceta tiene algo especial- afirmó- . Tienes que concentrarte, pero no del todo. Tus manos se mueven continuamente y de alguna manera eso calma tu mente."
Y me siento parte de este libro... tanto que he sufrido, aprendido y disfrutado de cada letra. Tanto que no ha sido fácil. Y es que el dolor, como el punto, es complicado. Pero, cuando llegas a entenderlo, resulta sencillo y natural. Y todo el mundo puede hacer punto.
Absolutamente prendida del Sit&Knit ♥
Nadie lo entiende, ni yo misma sé porqué me gusta tanto. Pero resulta que, el punto apareció en mi vida, y después, esta novela. Y aunque pasé por encima de esta portada unas cuantas veces, y dije para mí "tengo que leer éste", me lo llevé hace unos días sin saber muy bien de qué iba, más allá de las lanas y agujas.
Y trata sobre el dolor de la pérdida. Sobre el intransferible proceso del duelo, y cómo el punto se hace un hueco en la vida de los distintos personajes, ocupando un papel silencioso e inadvertido. Un peculiar grupo de apoyo llamado el Círculo del punto pasará a formar parte de su rutina, actuando poco a poco, con delicadeza, en cada uno de sus nudos.
"- Lo que te hace falta es aprender a hacer punto. La calceta tiene algo especial- afirmó- . Tienes que concentrarte, pero no del todo. Tus manos se mueven continuamente y de alguna manera eso calma tu mente."
Y me siento parte de este libro... tanto que he sufrido, aprendido y disfrutado de cada letra. Tanto que no ha sido fácil. Y es que el dolor, como el punto, es complicado. Pero, cuando llegas a entenderlo, resulta sencillo y natural. Y todo el mundo puede hacer punto.
Absolutamente prendida del Sit&Knit ♥














