Leyendo entre mantas y café

lunes, 23 de julio de 2012

El Albergue de las mujeres tristes


Autora: Marcela Serrano
Editorial: Punto de Lectura
Páginas:320





Floreana forma parte de la generación en la que las madres animaban a sus hijas a no seguir sus pasos. A ser independientes, a trabajar por su igualdad y su propia felicidad. El problema llega cuando estos códigos que han aprendido no se corresponden con la sociedad que les ha tocado vivir.

"Una radiografía del amor y el desamor", dice la portada. En cierto modo así es, pero me parece un resumen demasiado insulso para esta novela. Creo que por lo demás la portada es perfecta. Mujeres, muñequitas, cada una con sus diferencias, todas juntas guardadas en una gran caja, pero con pequeños compartimentos. Eso es El Albergue.


Un lugar de retiro, donde mujeres de cualquier rincón de América Latina de reúnen para intentar pasar página en el libro de su vida. Para entender el amor, para superar la pérdida y afrontarse a si mismas como la persona más importante de su propia vida. Ni con un millón de Albergues conseguiríamos plazas suficientes, eso pienso.

"- Es que las mujeres, Floreana -dice Elena mientras caminan hacía el pueblo-, ya no quieren ser madres de sus hombres... y tampoco quieren ser sus hijas.

- ¿Y qué quieren ser?
- Pares. Aspiran a construir relaciones de igualdad que sean compatibles con el afecto.
- No me parece una aspiración descabellada...
- Tampoco a mí. Pero existe una mitad de la humanidad que lo pone en duda."

Yo formo parte de esa generación para la que resulta desagradecido comportarse como mujeres tradicionales, pero tampoco se abren las puertas necesarias para la nueva feminidad que nos enseñaron en casa, la que los medios pretenden embellecer y recortar al mismo tiempo. Y es entonces cuando nos sentimos pérdidas en una sociedad en la que ninguna encaja. En los últimos capítulos estas sensaciones se resumen de una forma encantadora:


"- Por eso resultas querible. Debes ser el último ser humano que todavía no se protege."


Es una novela muy particular, y que, a pesar de que me ha gustado, entiendo que no es una recomendación acertada para la mayoría. Su abrazo feminista, su toque chileno que todo lo impregna, y su calma. No, dudo que alguna vez alguien me inspire esta recomendación. Pero, para quien ya la tenga entre manos, una lectura para beberla a sorbitos.



6 comentarios:

Tatty dijo...

Tendré en cuenta lo que has señalado ya que lo tengo entre mis libros pendientes en la estantería
besos

Marilú CuEnTaLiBrOs dijo...

Lo he tenido en mano, y pensándolo, peor creo que me sigue llamando, el papel de la mujer hoy en día es complicado, cuanto menos. Besos

Dolores dijo...

No lo conocía, me ha parecido interesante, lo tendré en cuenta. Un beso.

mientrasleo dijo...

Pues... no creas que me anima mucho a leerla. Lo he mirado varias veces y no tenía claro qué esperar. Ahora se que, desde luego, no es lo que yo llamo una lectura de verano.
Besos

...La Ladrona de Libros dijo...

Para nada lo recomendaría como lectura de verano, más bien como un libro para leer con una mantita y un café en invierno ;)

Carmen dijo...

Pues no la descarto... ni mucho menos!! Gracias por la recomendación!
Besos,